LA RESISTENCIA DE LAS MALEZAS

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Qué son, cómo se reproducen y qué recaudos podemos tomar para evitar para que estas “invasoras” compitan con los cultivos.

Las malezas son plantas comunes y corrientes, pero que interfieren con la siembra y el desarrollo de los cultivos que nos interesan producir a los humanos.

Desde el comienzo de la historia, el hombre combatió estas plantas “intrusas”. Primero, físicamente, arrancándolas a mano y, luego, mecánicamente, con herramientas como el arado. Con el desarrollo moderno de la agricultura llegó lo que conocemos como “control químico”, que consiste en el uso de herbicidas.

Entre las malezas resistentes más extendidas en nuestro país, se encuentran rama negra, yuyo colorado, raigrás, nabo, pata de ganso, avena y sorgo de Alepo.


Rama Negra (Conyza bonariensis), muy conocida por ser una maleza difícil de erradicar.

¿Qué son los herbicidas?

Los herbicidas son productos químicos que alteran el normal desarrollo de las plantas y existen de muy diversos tipos y clases. Se pueden categorizar por el momento en que se aplican (antes de la siembra, luego de la siembra, pero antes de que emerja la planta o una vez emergido el cultivo), por sus familias químicas o por su modo de acción, entre otras cosas.

El modo de acción es el camino que sigue el herbicida en la planta, cómo hace para controlarla y evitar que sea una amenaza para el cultivo. El auge de la agricultura, la siembra directa y el monocultivo produjo que el uso de los herbicidas sea muy intenso y, muy frecuentemente, de un mismo tipo de producto. Y este es el motivo que ha llevado a la aparición de malezas resistentes.

¿Cómo se reproducen las malezas resistentes?

En toda población de plantas existen biotipos naturalmente resistentes, que poseen mutaciones en su genoma que les permite sobrevivir a la aplicación de un herbicida. Al eliminar las plantas que carecen de resistencia, quedan únicamente las resistentes a estos productos. Estas plantas florecen y producen semillas que luego caen al suelo y germinan. Es probable que estas nuevas plantas hereden la misma capacidad de sobrevivir al herbicida y de esta manera se generen nuevas poblaciones de plantas resistentes.

Este problema se extendió en los últimos años y exigió al sector agropecuario a buscar una solución. Actualmente, los profesionales recomiendan ir cambiando el modo de acción de los herbicidas de tal manera que, de existir una maleza resistente en el lote, se le aplica un herbicida que siga otro camino dentro de la planta y pueda eliminarla, evitando que se reproduzca.

Pero el control químico, es decir, el uso de herbicidas, no es la única manera de combatir las malezas. Para un correcto control es muy importante conocer en profundidad a la planta intrusa, su época de crecimiento y su forma de desarrollarse. El manejo integrado de malezas consiste en usar diferentes recursos para combatirlas año a año y disminuir la población. Sembrar cultivos de cobertura para evitar que nazcan malezas, aumentar la cantidad o cambiar el espaciamiento entre plantas, y rotar los cultivos del lote son algunos ejemplos de un manejo integrado.


Mostacilla resistente.

Triple Resistencia
Expertos de la Red de Conocimiento de Malezas Resistentes (REM) informaron la aparición de algunas especies de plantas que desarrollaron resistencias múltiples, como algunos tipos de nabo o mostacilla. Son malezas superdotadas que resisten 3 diferentes modos de acción.