Columna vertebral de la argentina

Informes

RUTA 40

En 1936, la flamante Dirección Nacional de Vialidad definió un “Sistema de Numeración de los Caminos Nacionales” con normas claras y precisas para asignar el número a las carreteras argentinas.

El número “40” asignado ad la Ruta no es un capricho, sino a una convención fijada por la DNV: los números del 1 al 50 se destinarían a numerar las rutas que conectan las capitales provinciales o las de los grandes itinerarios. Las numeradas entre 32 y 40 corresponderían a rutas con una traza en dirección de Norte a Sur. La ruta más occidental, al pie de los Andes, recibiría el número “40”. La DNV enlazó una serie de caminos provinciales y formó una ruta principal al pie de la Cordillera y próxima a la frontera oeste del país. Así nació la legendaria Ruta 40. Sin embargo, su trazado fue cambiando a lo largo del tiempo.

UN VIAJE POR LA HISTORIA

La Ruta Nacional 40 sigue en algunos tramos la traza del Camino del Inca, construido en el siglo XV por los incas para unir la región austral de sus dominios con su capital, Cuzco.

En la Patagonia, sigue rutas ancestrales marcadas por los tehuelches, cuando deambulaban en busca de sus presas. Estas rastrilladas luego fueron usadas por los exploradores de la Patagonia, como Musters, Moyano, Moreno, y Fontana, entre otros. Para los que disfrutan del aire libre, la Ruta 40 permite acceder a los más conocidos parques nacionales y reservas naturales del país. La ruta permite experimentar sus distintos climas, su flora y su fauna; conocer mitos, degustar sus productos regionales y disfrutar de las comidas típicas.

No sólo es la ruta más larga del país; es también el paso carretero más alto del mundo en una ruta nacional y el más alto fuera de Asia, con casi 5.000 m de altura en el Abra de Acay. Su recorrido une localidades con numerosos monumentos históricos nacionales, sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, restos de antiguos poblados precolombinos y lugares de residencia de los pueblos originarios. La ruta cruza el escenario de eventos históricos que forjaron nuestra nación.