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Elección de híbridos

Elección del genotipo 

Los rendimientos del girasol son determinados en magnitudes diferentes por el genotipo, el ambiente y su interacción. En condiciones ambientales complejas y heterogéneas, como las frecuentemente observadas en las regiones girasoleras argentinas, los efectos ambientales superan a los efectos genotípicos y es recomendable la elección de los híbridos según sus patrones de comportamiento en ensayos multiambientes, a lo largo de años y localidades (de la Vega, 2010). La correcta elección de los híbridos tiene que procurar aprovechar eficientemente los recursos ambientales y atenuar o evitar adversidades productivas. Entre los variados factores que modulan las respuestas diferenciales de los híbridos de girasol a considerar para elegir un genotipo se encuentran la duración del ciclo del cultivo, la temperatura, la disponibilidad de agua, propiedades físicas de los suelos, fotoperiodos y factores bióticos tales como las enfermedades (Díaz-Zorita y col. 2003). 

Hacia las regiones norte y central de Argentina y cuando no es una limitante la duración de la estación de crecimiento los híbridos de mayores rendimientos son los de ciclo largo. Por ejemplo, en promedio para 2 campañas de producción de girasol en siembra directa en la región pampeana, los rendimientos de híbridos de ciclo corto y de menor porte (H1) tendieron a rendir en promedio casi un 10 % menos que los materiales H2 y H3 con mayor porte y duración de ciclo (Fig. 8a). No obstante, hacia la región sur la estrategia de siembras de materiales de ciclo corto en siembras tardías busca “escapar” a las bajas temperaturas y alta humedad durante el llenado de los granos. En la región del NEA este comportamiento fue similar al descripto en la región pampeana oeste y sur, pero diferenciándose por una menor productividad los materiales tipo H1 y H2 con respecto al H3 de ciclo más largo y plantas de mayor porte (Fig.8b). En la región norte, los híbridos de ciclo corto permiten su cosecha durante diciembre y así lograr la siembra de un tercer cultivo en el mismo ciclo productivo. 

Figura 8: Rendimiento relativos medios de 3 tipos de genotipos de girasol en los centros de excelencia/TEG Syngenta de las regiones pampeana (a) y del NEA (b). Promedio de 4 densidades de plantas cultivadas en las campañas 2007-8 y 2008-9 (Díaz-Zorita, 2009). 

En el mercado también se dispone de híbridos con calidades diferenciales de aceite lográndose un precio de venta superior (ej. híbridos de alto oleico, de alto esteárico, etc.) y que se utilizan en la industria alimentaria reemplazando aceites parcialmente hidrogenados y con alto porcentaje de ácidos grasos saturados de cadena corta (ej. láurico, mirístico y palmítico). Del mismo modo que lo descripto para el caso de los materiales resistentes a imidazolinonas (CL), los híbridos con calidad aceitera diferencial muestran una marcada reducción en la brecha productiva con respecto a materiales convencionales aportando favorables resultados económicos en condiciones de alto potencial productivo. 

En síntesis, la siembra de girasol de alta producción requiere de una adecuada reserva de agua en el suelo (> 120 mm hasta los 2 m de profundidad), siembras tempranas tal de lograr una implantación temporal y espacialmente uniforme. La densidad de plantas está definida por el tipo de estrés abiótico predominante en cada región siendo recomendable evitar siembras en muy baja densidad para reducir el riesgo de pérdidas de producción por insuficiente compensación en el crecimiento de las plantas. El acercamiento entre hileras, manteniendo la densidad de siembra, permite mejorar la distribución espacial de las plantas y reducir riesgos de desuniformidad espacial. 

La elección de los híbridos tiene en cuenta sus potenciales de rendimiento, tolerancias al vuelco y comportamiento frente a las enfermedades más frecuentes en las diferentes áreas de producción. En lotes con problemas de malezas es conveniente considerar la aplicación de tecnologías CL. Una alternativa para mejorar el resultado económico del cultivo es la producción de híbridos con calidad diferenciada del tipo alto oleico.