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Agricultura por ambientes

Manejo sitio-especifico de densidades en el cultivo de girasol en la región semiárida pampeana central. 

La agricultura por ambientes constituye un conjunto de innovaciones que requiere adecuar los criterios de manejo a cada área georeferenciada dentro de un mismo lote. Esta tecnología incluye la dosis variable de semilla y permite ajustar la densidad de plantas a cada sitio-específico.

Andrade y Sadras (2000) mencionan que "la elección de la densidad de plantas es clave para optimizar la productividad de los sistemas agrícolas, en especial cuando la disponibilidad hídrica es escasa para el desarrollo de los cultivos". Definen la densidad óptima para un cultivo como "la mínima densidad que permite coberturas adecuadas para interceptar el máximo de radiación solar incidente durante los períodos críticos en que se determina el rendimiento y que posibilita maximizar la partición de materia seca hacia las estructuras reproductivas durante dichos momentos". Esta densidad depende de las condiciones ambientales (disponibilidad hídrica), del manejo (fecha de siembra) y de las particularidades fisiológicas de la especie o del genotipo. Las densidades óptimas para los cultivos de girasol, maíz y sorgo han sido analizadas por numerosos autores. En el cultivo de girasol, en condiciones de secano en el sudeste de la provincia de Bs As, los rendimientos de grano no variaron entre 35.000 y 100.000 plantas ha mientras que con densidades de 30.000 plantas ha se alcanzaron índices de área foliar que permiten obtener los máximos rendimientos para esas condiciones (Aguirrezábal et al.,1996). Pereyra y otros (2001) recomendaron para la provincia de Buenos Aires densidades entre 60 a 65.000 plantas ha. En la Provincia de La Pampa, densidades de 45.000 plantas ha son de uso frecuente por la mayoría de los productores. Cuando se utilizan densidades supraóptimas, los recursos disponibles por planta se ven limitados, sin embargo, los niveles de rendimiento se mantienen cercanos al máximo debido a la capacidad del girasol de producir en estas condiciones (Andrade y Sadras, 2000). En altas densidades el porcentaje de aceite se incrementa (Hernández y Orioli, 1992) Cuando se utilizan bajas densidades, cada planta aumenta el número de granos y el peso de los mismos, y permite compensar el rendimiento por unidad de superficie dentro de un rango limitado. (Gaines et al., 1974; Villalobos et al., 1994 citado por Andrade y Sadras, 2000).

En la región semiárida pampeana el componente más importante de las condiciones ambientales que limita la productividad de los cultivos es la disponibilidad de agua. No obstante, en los cultivos estivales se presentan con frecuencia situaciones de altas temperaturas que también afectan la productividad de los cultivos. La combinación de estrés hídrico y térmico produce efectos más severos sobre el rendimiento que cuando se presentan en forma individual. El golpe de calor o estrés térmico es el ascenso de la temperatura más allá del nivel umbral, que provoca daños irreversibles en el crecimiento y desarrollo de los cultivos (Wahid et al., 2007). El daño que provoca depende de las características del golpe de calor como son la intensidad y duración. También su efecto repercute en mayor o menor medida sobre el rendimiento del cultivo según el estado de desarrollo en que se encuentre, pudiendo afectar la fotosíntesis, el número de granos, el peso de los granos y la composición de los mismos. En el cultivo de girasol, temperaturas por encima de 35 grados durante diferenciación floral, etapa incluida dentro del período crítico del cultivo, disminuyen el número de granos (Chimenti y Hall, 2001). El mismo umbral térmico fue determinado por Rondanini et al. (2003), quienes encontraron una disminución en el peso de grano, en el contenido de aceite y cambios en la composición de ácidos grasos debidos al estrés térmico durante el llenado de granos.

El objetivo del trabajo fue determinar la densidad óptima para el cultivo de girasol en sitios dentro del mismo lote que difieren en el potencial de rendimiento.

Materiales y métodos

La experiencia se realizó durante las campañas 2008/09, 2009/10 y 2010/11 en lotes cercanos a la localidad de Dorila (S 35° 45' 50.7" W 63° 35' 37.7"), Gral. Pico, en la provincia de La Pampa. Dentro de cada lote se georeferenciaron dos sitios identificados como L (loma) de menor potencial de rendimiento y B (bajo) de mayor potencial de rendimiento, en base al análisis de imágenes satelitales, relevamiento planialtimétrico y mapas de rendimientos históricos. En cada sitio se planteó un ensayo de densidades en bloques al azar con 3 repeticiones. Los ensayos fueron sembrados en siembra directa y con alta densidad. Mediante el raleo manual de plantas en la línea en el estado de 2 hojas verdaderas, se establecieron unidades experimentales de 4 surcos distanciados a 0.52 m. y de 10 m. de largo. Se evaluaron 5 tratamientos de densidades hasta 60.000 plantas ha logradas. Los híbridos utilizados fueron convencionales y alto oleico. En las Tablas del anexo se detalla el manejo cultural para el cultivo de girasol por híbrido y campaña. Las densidades fueron de 15, 25, 35, 45 y 60.000 plantas ha logradas. Para la campaña 2008/09 los híbridos utilizados fueron CF 31, DK 3820 y DK 4200 y las fechas de siembra 02/11/2008, 29/11/2008 y 01/12/2008, respectivamente. En la campaña 2009/10 los híbridos fueron DK 4200, DK 3810 y DK 4050 con fecha de siembra 20/11/10, 23/11/10 y 20/11/10, respectivamente. En la última campaña, 2010/11, el híbrido utilizado fue DKOP 3945 alto oleico con fechas de siembras 26/10/10, 01/11/10, 01/11/10 y 15/11/10.

En cada sitio se extrajeron muestras de suelo de 0 a 20 cm de profundidad para determinar las fracciones granulométricas (sedimentación), materia orgánica total (MOT, Walkley y Black) y fósforo extractable (P, Bray y Kurtz I). En muestras de 0-20 y 20-60 cm se determinaron los contenidos de nitrógeno de nitratos (ácido. Cromotrópico). El contenido de humedad de los suelos (método gravimétrico) se determinó a intervalos de 20 cm hasta los 300 cm de profundidad, a la siembra, floración y madurez fisiológica. Los estados fenológicos fueron determinados utilizando las escalas desarrolladas por Schneiter y Miller 1981 en girasol.

En cada unidad experimental se cosechó una superficie de 5,2 m2 que fue trillada, pesada y estimado el contenido de humedad a través de higrómetro Tesma Campo. Todos los valores de rendimiento de grano son expresados para las condiciones de humedad de recibo de cada cultivo en la Argentina. La concentración de materia grasa se determinó mediante Resonancia magnética nuclear y el rendimiento de grano fue ajustado de acuerdo a la metodología utilizada por la Red INTA - ASAGIR (Alvarez D. y otros, 2006).

Las variables evaluadas en el cultivo fueron: contenido de materia grasa, rendimiento ajustado por materia grasa, peso de 1000 aquenios y número de aquenios m2. Los resultados se analizaron estadísticamente mediante la aplicación de regresión lineal y modelos lineales mixtos (Littell et al., 2006). Se realizaron pruebas de diferencias de medias a través del método LSD de Fisher para los efectos fijos, usando un nivel de significación del 0,05. Se utilizaron los software estadísticos R (R Development Core Team, 2011) e InfoStat ( Di Rienzo et al., 2011).

3. Resultados y discusión

Las precipitaciones ocurridas durante los meses de desarrollo del cultivo de girasol (noviembre a febrero) fueron variables entre años. En la campaña 2008/09 fueron inferiores en un 36 % respecto del promedio histórico de la zona (período 1921-2010) con un aporte de 230 mm. En 2009/10 resultaron similares al promedio histórico y de 365 mm. Mientras que en la última campaña (2010/11) fueron inferiores en un 12 % y con un aporte de 310 mm. Los balances hídricos durante las 3 campañas analizadas se presentan en la Fig. 1.